Versos a Rawy

Se fue con una sonrisa,
de ilusión los bolsillos llenos,
lámpara en la noche del dolor.

Se fue por los límites de la vida,
entre escollos, a trazos de alegría
y buen humor.

La pierna, qué mala pata,
(por ahí empezó todo),
ese puñetero mal,
tridente de fuego,
daga entre tejidos,
cuchillo criminal.
Era puñetero el tío,
veloz y brutal.

Pero la alegría surcaba sus comisuras,
sus ojos de bribón y bonachón,
sus mejillas encendidas,
sus cantos y juegos de juguetón.

Se fue ligero,
de Madrid al Cielo,
del altar al edén,
con los ojos fijos en la eternidad
y una sonrisa escurriéndole por los duelos.

07 – 01 – 2019 (Amozoc- México) Alfonso Martinez, padre provincial.