¡Vayamos al Padre! ¡Vayamos al Padre! Yo te acompaño. (SLG)

Sagrado Corazón de Jesús en don Guanella

 

Casi toda la vida de don Guanella transcurrió en el siglo XIX, que se llamó, no sin motivo, "el siglo del Sagrado Corazón". La devoción al Sagrado Corazón comenzó en 1675 como síntesis de una serie de Revelaciones privadas a una religiosa de la Visitación. Había tenido una larga gestación desde el Medioevo, se extendió ante todo en ambiente monástico, luego lentamente, a través de las misiones populares, llegó al pueblo de Dios y entró a formar parte de la piedad popular llegando a convertirse en la nueva tendencia de la religiosidad popular.

Hubo que esperar hasta 1856, con la publicación de "Haurietis aquas in Gaudio" por parte del Papa Pío XII para tener el fundamento bíblico de esta espiritualidad.

Pero esto lo único que hizo fue fundamentar una realidad que ya estaba presente, viva e imparable. Debemos tener en cuenta que en el siglo XIX eran casi cincuenta las nuevas congregaciones religiosas que estaban dedicadas al Sagrado Corazón, gracias sobre todo a la posición tomada por Roma que, en 1856, con la firma de Papa Pío IX, la elevó a la categoría de Fiesta del Sagrado Corazón, imponiéndola a la Iglesia universal, mientras que hasta entonces solo había tenido un alcance local. Ocho años después, la monja de la visitación Margarita Maria Alacoque fue beatificada y en 1899 el Papa León XIII consagró el mundo al Sagrado Corazón de Jesús. Los jesuitas fueron los difusores de la nueva corriente espiritual. ¿Cómo llegó esta espiritualidad a don Guanella?

En primer lugar, él mismo vive estos acontecimientos de ámbito mundial en primera persona. Respira toda la novedad a través de la formación y de la predicación. También dejó en él una gran huella las circunstancias que se abatieron sobre Don Bosco y los Salesianos con respecto a la construcción de la Basílica del Sagrado Corazón en Roma, comisionada por el Papa Pío IX. De hecho, en 1870 fue colocada por el propio pontífice, la primera piedra del nuevo templo, pero se tuvo que esperar hasta 1880 para comenzar a trabajar debido a las dificultades políticas que surgieron por motivo de la anexión de Roma al Reino de Italia. Don Guanella estaba en Turín con Don Bosco en esos años. Cuando comienza su obra en Como y debe pensar en la "Iglesia" de su casa madre, lleva a la práctica la idea fraguada en todos los años anteriores, construyendo la primera Iglesia dedicada al Sagrado Corazón en su diócesis, es más, construyendo un santuario. Naturalmente, ¿cómo podrían ser llamados sus religiosos y sus religiosas? Hijos e hijas del Sagrado Corazón

Esta fue su primera inspiración, luego todos sabemos cómo se desarrollaron los acontecimientos, pero su primera idea fue dar vida a una nueva familia del Sagrado Corazón. La cosa más interesante y en un cierto modo algo profética de su elección fue la unión de la espiritualidad de la Sagrado Corazón con las obras de caridad, porque entre las objeciones más recurrentes en la devoción al Sagrado Corazón existía el riesgo de una intimidad excesiva, como si propusiera una especie de actitud pasiva en relación al ejercicio de obras de caridad.

En efecto, don Guanella responde con una casa, la de Como, que une la oración y la vida. La devoción al Sagrado Corazón fue una imitación del mismo Corazón de Cristo, es decir, amar como Él amó, con el amor dinámico que trata de abrazar a cada persona aparente fallida en sí misma y desdichada, en impulso de amor.

Como Cristo, a través de su corazón, representó la obstinada presencia de Dios para redimirnos y no abandonarnos en nuestras miserias, así la familia religiosa que estaba naciendo en Como tendría que asumir la misión de salir al encuentro de los pobres para colocarlos en un camino digno. Cada ser humano tenía que encontrar la raíz de su belleza en este Amor dinámico, como si le dijésemos: eres tan importante que Cristo vino por ti y esta casa de su "Sagrado Corazón" es tuya.

¡Esta peculiaridad es importante para todos nosotros!

Además de la atracción que Don Guanella siempre sintió por el misterio de Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, la cual tuvo su esplendor sobre todo con la peregrinación a Tierra Santa en 1902 y que desembocó en la idea de reproducir el Calvario y los Lugares Santos en el Santuario de Como, el núcleo central de su idea era la humanidad de Jesús como garantía del valor de cada vida humana. Si Jesús asumió la naturaleza humana, entonces toda vida humana debe ser defendida, servida, promovida, dignificada.

También para don Guanella, el acercamiento a esta espiritualidad fue un salto notable considerando el pesimismo inicial de su antropología expresado en sus primeros escritos y asimilado en los años de estudios. La persona humana, envuelta en el exceso de amor del Corazón de Jesús, tiene un destino de gracia y no está destinada al fracaso. Así se produjo en él la idea de salvar a tantas personas como fuese posible, porque toda vida que termina en la miseria corre el riesgo de perder el Paraíso y si uno pierde el Paraíso ¿de qué sirve su existencia?

De aquí nacieron muchas iniciativas, en primer lugar, la Cruzada de la oración por los agonizantes. Espero que alguien algún día profundice esta idea que aparece en tantas cartas del Fundador y en muchos artículos de la Divina Providencia y también en algunos de los escritos para las congregaciones, la idea de "tantos como sea posible".

Después del Fundador, por mil razones muy válidas, nuestra filosofía de acción ha sido a veces la idea de grupos pequeños, pero con una mayor calidad de servicio, incluso los modelos políticos en algunas naciones, van en esta dirección.

Les pido a todos que reflexionen sobre este deseo de Don Guanella que se expresaba en el santo horror de los "espacios vacíos en las casas" y en el deseo de no dejar a “nadie atrás en la vida ". Que podamos meditar sobre ese "alguien", especialmente cuando nos defendemos pensando que "no podemos hacerlo todo nosotros, que no llegamos a todo". Para el Corazón de Cristo, incluso uno, es importante. ¿Conseguiremos reflexionar sobre esta línea del pensamiento de don Guanella, sin clasificarla como anticuada e irrealizable? ¿Nuestras Casas serán capaces de llevar acabo esta atención y la harán realidad?

Don Fabio Pallotta SdC

Cuadro representativo de la escena de la piscina probática en el Santuario del Sagrado Corazón de Como.